miércoles, 14 de mayo de 2008

Verónica

Allí por donde ibas oías hablar de Verónica. Se contaban mil y una historias sobre ella. Decían que cuando sonreía era capaz de iluminar el mundo entero. Algunos juraron haber visto el paraíso con tan solo mirarla fijamente a los ojos. Pintores de todo el mundo habían venido a Barcelona solo para pintarla, pues se contaba que era imposible plasmar tal belleza y para todos ellos eso era un reto fascinante. Muchos juraron haberla conocido, pero muy pocos lo hicieron de verdad. La gente buscaba su cara entre la multitud, querían ver su sonrisa, sus ojos, su cabello largo y castaño. Querían acercase a ella, y poder sentir su olor que según decían las lenguas olía a jazmín durante la mañana y a lavanda a medida que la puesta de sol se acercaba.. Si alguien se atrevía a decir que ella no era tan fantástica como se contaba, este era rápidamente juzgado y tratado de mentiroso.

Los años pasaron y por mucho que la buscases no la encontrabas. Algunos decían que la habían visto vagabundeando por las calles, triste, melancólica y con lágrimas en los ojos, otros decían que había perdido tantas veces, y muchas otras tantas se había prometido no perder que la derrota ya formaba parte de su vida y que al no poder soportar más la amargura de la vida decidió quitársela ella misma. Otros –los más optimistas- estaban convencidos de que se escondía porque no podía soportar más el peso de ser admirada por todos. Pero nada de todo eso era cierto. Ella simplemente se había enamorado, había amado como nadie en el mundo, había sentido y sufrido -como la que más-. Y fue ese amor y no la cocaína -como algunos comentaban- lo que la estaba matando. Ella lo habría dado todo en el mundo para verle feliz a él, se sentía impotente al ver que podía hacer feliz a todo el mundo menos a quien quería. Quería poder abrazarle, y volver a sentirse tan cerca de él como antes, cuando creía poder sentir su corazón dentro de su cuerpo. Le habría gustado estar junto a él durante toda su vida, pero él se marchó sin dar ninguna explicación. Simplemente se fue para no volver. Ella le quería, pero él a ella no. Una historia muy común para una chica excepcional. Poco a poco el mundo empezó a darse cuenta de que ella también era una persona humana, que era capaz de llorar, de sentir el dolor, de rendirse. Y fue por esa misma razón que un día, como pasa con todo, ella dejó de importarle al mundo. La gente no habla de las personas normales. O, ¿habéis oído a alguien hablar alguna vez sobre el mendigo que vive en la esquina de tu calle? No. Y seguramente él tendría muchas más historias que contar que no la pobre Verónica. Ya no se contaban historias sobre ella. Ya nadie la recordaba.

domingo, 4 de mayo de 2008

Tot és fosc,
només una espurna,
és la nineta dels teus ulls
va pampallugant.
Avui potser
em diràs adéu,
i una llàgrima,
pels teus ulls caurà.
Vols ser lliure,
vols ser un altre falcó en el cel,
però tot just del niu acabes de marxar.
Pensa en tu i pensa en el que vols trobar,
pensa en mi i pensa en el que et puc donar.

Encara no sé, com et diré que t'estimo
i que amb tu vull continuar.
I que les llàgrimes no són de plorar,
sinó és el cor, que no para de sagnar.

Encara no saps,
quin camí has de seguir.
El blanc o el negre,
aquí no hi ha entremig.
I al final, al final segur trobaràs
allò que sempre has desijat
algú que estigui al teu costat.

Encara no sé, com et diré que t'estimo
i que amb tu vull continuar.
I que les llàgrimes no són de plorar,
sinó és el cor, que no para de sagnar.

Tot és fosc – Gossos

http://www.youtube.com/watch?v=esYJ4nHZXzY